[16] Golpear a los Blancos con la Cuña Roja. 1920 / Constructivismo ruso.

Golpear a los Blancos con la Cuña Roja. 1920. El Lissitzky. Constructivismo ruso.

El Lissitzky (1890-1941)


El Lissitzky realizó este cartel, empleando formas geométricas sencillas, la típica paleta suprematista (negro, blanco, rojo) y con una composición diagonal. La esquina más aguda del triángulo rojo (los bolcheviques) penetran en el círculo blanco (la Guardia Blanca). El simbolismo del color continúa en otros de sus cuadros, el rojo simboliza el nuevo orden, mientras que el negro simboliza la opresión al trabajador del antiguo régimen.

En la composición el autor juega con la relación figura fondo, y con el contorno/ silueta/distorno de las figuras. Se trata de una composición gráfica muy novedosa.

Golpear a los Blancos con la Cuña Roja. 1920. El Lissitzky. Constructivismo ruso.

Golpear a los Blancos con la Cuña Roja. 1920. El Lissitzky.

Ese tipo de carteles de componentes geométricos y color, y tipografía, con carga simbólica, contrasta con la mayoría de los carteles de la época, que aún contenía una fuerte carga figurativa. El empleo de la tipografía, las formas geométricas simples, las composiciones diagonales, y el empleo de fotomontajes, empleado por los constructivistas rusos, serán muy influyentes la cartelería, y en el diseño gráfico.

A este cuadro le seguirán los «proun», que según el artista, eran «un estado intermedio entre la pintura y la arquitectura». Se trataba de imágenes de estructuras arquitectónicas flotantes colocadas sobre un espacio tridimensional imaginado. Con la superposición de planos y el uso del color, conseguía en los “proun” generar una ilusión de tridimensionalidad.


Grabado. Cartel. 42 x 60 cm

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Foto de la Semana

Museo Guggenhemin. Escultura. Mamá

 @Jesús Díez

En la fotografía elegida esta semana la escultura Mamá de Louise Bourgeois encuadra el museo Guggenheim de Bilbao. Algunos ven en esta araña a una madre protectora y depredadora a la vez. En el museo, fue el movimiento de los peces lo que inspiró a Frank Ghery sus formas orgánicas.